21 marzo 2011

Sabrás lo que es vivir con alguien que se está muriendo...

 

 
Sabrás lo que es vivir con alguien que se está muriendo cuando ese alguien despierte en la madrugada cada hora. Se quejará como un niño asustado de 80 años, desearás que no sea un último estertor.

Tu sueño dejará de existir, serás velado por un extraño tras un cristal. Las voces de la noche saldrán de una radio mellada, un yogur caminará por el pasillo como un caracol con dos muletas. Luego otro yogur, la luz de la cocina, la tele en el salón, otro yogur. Y otro cigarro de condenado, ¿el último? Nunca se sabe.

Sabrás lo que es vivir con alguien que se está muriendo cuando te abandones los buitres por la noche pero te pidan explicaciones sobre tu sueño por el día, cuando los cuervos piquen el ojo del tuerto.

Sabrás lo que es vivir con alguien que se está muriendo cuando aún no se haya muerto, a pesar de su deseo.

Podría decirlo de otra manera, pero la mayor parte de ti no sabrá nunca lo que es vivir con alguien que se está muriendo.

14 marzo 2011

El cuaderno negro



Este será el cuaderno de la salvación, donde la calma no haga elipse a la tristeza, donde la esquizofrenia no adelante a la tensión innecesaria del arco lumbar.


Aquí fundarán Noah y Ahmed sus noches blancas.


Los electrodos de todas las camas eléctricas de todas las épocas zumbarán sin fuerza, vencidos por la tormenta.


En este cuaderno los dedos salvarán manos, todos los naufragios servirán para desguazar submarinos nucleares.


Vendrá un cuello almidonado buscando consecuencias, pero un pañuelo representa múltiples formas de decir adiós.


A este cuaderno llegarás firme, como inconfeso ante la horca.


Serán sus palabras el rojo que marque los cristales boquiabiertos cuando silbe la hoja de acero.